
En el concurso del ultrapost en el que estoy participando con una de mis entradas he visto que había una publicación sobre libros electrónicos.
Creo que merecen una mención especial por el impacto que tendrían sobre la ecología en el caso de que consiguiesen una elevada aceptación. Está claro el ahorro que esto supondría en el gasto de papel, y por tanto lo beneficioso que sería para nuestros bosques.
Googleando un poco (permitiéndome la licencia de usar esta palabra inventada), he investigado sobre estos dispositivos. Son pequeños, más ligeros que un libro, tienen autonomía propia y muy bajo consumo, sólo consumen en los cambios de página y en el encendido.
Es una tecnología muy nueva y por tanto de momento los precios son prohibitivos. Estoy convencida que con el tiempo bajarán como pasa con toda la tecnología. Y es entonces cuando yo misma me apuntaré al carro, que cada vez que veo uno me tienta...
